miércoles, 18 de septiembre de 2013

¿Quién es Jesús?

«Cualquiera que se extravía,  y no persevera en la doctrina de Cristo,  no tiene a Dios;  el que persevera en la doctrina de Cristo,  ése sí tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros,  y no trae esta doctrina,  no lo recibáis en casa,  ni le digáis:  ¡Bienvenido! Porque el que le dice:  ¡Bienvenido!  participa en sus malas obras.
(2 Juan 1:9-11)»
Objetivo

Identificar, describir, sostener y presentar bíblicamente los aspectos fundamentales de la doctrina de Cristo, la piedra angular de la fe cristiana; al mismo tiempo que conocer la verdad que les hará libres de las falsas doctrinas.

Resultado de aprendizaje
Al finalizar este curso, el estudiante estará en capacidad de afirmar y establecer su corazón sobre el fundamento de la piedra angular de la fe cristiana, «la doctrina de Cristo», igualmente, estará en capacidad de identificar toda la doctrina de error por el conocimiento de la verdad.
Debo impactar como hijo de Dios, como ministro de la palabra, yo predico y vivo a Jesucristo. El enfoque de la palabra está en Cristo, la Biblia contiene historias, biografías, crónicas de reyes, habla acerca de profetas y predicadores, datos geográficos, pero el centro de todas esas cosas es Cristo, Jesús es el tema principal, es por Jesús que se llegó a conocer en todo el mundo el mar de Galilea. Cada sección habla de Jesús. La Biblia habla acerca de Dios y de lo que él hizo por nosotros, lo más importante es que él envió a su Hijo a morir por nosotros. Sólo un Padre que ama a sus hijos hace eso.
En el Antiguo Testamento, AT, hay una preparación del país, de la cultura que recibiría al Mesías. Abraham sale de su tierra y su parentela con un propósito: preparar el lugar donde nacería la simiente, las decisiones y la vida de Abraham tuvo como propósito preparar el genotipo, la cultura de fe, donde el Mesías vendría:
«Génesis 22:18  En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra,  por cuanto obedeciste a mi voz.
Gálatas 3:16  Ahora bien,  a Abraham fueron hechas las promesas,  y a su simiente.  No dice:  Y a las simientes,  como si hablase de muchos,  sino como de uno:  Y a tu simiente,  la cual es Cristo.
Gálatas 3:19  Entonces,  ¿para qué sirve la ley?  Fue añadida a causa de las transgresiones,  hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa;  y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador.»


… El AT, María, José, todo está conectado con Jesús.
«Cualquiera que se extravía,  y no persevera en la doctrina de Cristo,  no tiene a Dios;  el que persevera en la doctrina de Cristo,  ése sí tiene al Padre y al Hijo. Si alguno viene a vosotros,  y no trae esta doctrina,  no lo recibáis en casa,  ni le digáis:  ¡Bienvenido! Porque el que le dice:  ¡Bienvenido!  participa en sus malas obras.
(2 Juan 1:9-11)»
Sin Jesús ni siquiera se tiene a Dios. A veces escuchamos por decencia a otras enseñanzas no bíblicas, no debo correr riesgos, debo ¡Ser Firme!, concéntrese en Cristo, de lo contrario pierde el tiempo. Cuando los recibo soy involucrado en lo que dice el diablo, si acepto un diálogo con doctrinas diferentes a Cristo caigo en palabrerías. Cristo es la doctrina principal, ella involucra toda la deidad.

Mi responsabilidad es esta. Jesús involucra toda la deidad. No al extremo de caer en los «solo Jesús». Jesús habla de él mismo con la Biblia existente, es decir, con el AT.
«Deu 18:15  Profeta de en medio de ti,  de tus hermanos,  como yo,  te levantará Jehová tu Dios;  a él oiréis;»
Egipto es tipo de nuestra cautividad en el pecado, Moisés tipifica a nuestro libertador Jesucristo. Jesús se remite a las Escrituras para que ellos vieran lo que de él mismo decían. No es posible sacar a Jesús del AT. Miremos otro pasaje donde se puede predicar a Jesús con el AT:
«Hechos 8:27  Entonces él se levantó y fue.  Y sucedió que un etíope,  eunuco,  funcionario de Candace reina de los etíopes,  el cual estaba sobre todos sus tesoros,  y había venido a Jerusalén para adorar,
Hechos 8:28  volvía sentado en su carro,  y leyendo al profeta Isaías.
Hechos 8:29  Y el Espíritu dijo a Felipe:  Acércate y júntate a ese carro.
Hechos 8:30  Acudiendo Felipe,  le oyó que leía al profeta Isaías,  y dijo:  Pero  ¿entiendes lo que lees?
Hechos 8:31  El dijo:  ¿Y cómo podré,  si alguno no me enseñare?  Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él.
Hechos 8:32  El pasaje de la Escritura que leía era este:
 Como oveja a la muerte fue llevado;
 Y como cordero mudo delante del que lo trasquila,
 Así no abrió su boca.
Hechos 8:33  En su humillación no se le hizo justicia;
 Mas su generación,  ¿quién la contará?
 Porque fue quitada de la tierra su vida.
Hechos 8:34  Respondiendo el eunuco,  dijo a Felipe:  Te ruego que me digas:  ¿de quién dice el profeta esto;  de sí mismo,  o de algún otro?
Hechos 8:35  Entonces Felipe,  abriendo su boca,  y comenzando desde esta escritura,  le anunció el evangelio de Jesús.»
Jesús está inmerso ahí. Seguidamente de este pasaje de la diapositiva, ellos continúan diciendo:
«Lucas 24:28  Llegaron a la aldea adonde iban,  y él hizo como que iba más lejos.
Lucas 24:29  Mas ellos le obligaron a quedarse,  diciendo:  Quédate con nosotros,  porque se hace tarde,  y el día ya ha declinado.  Entró,  pues,  a quedarse con ellos.
Lucas 24:30  Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa,  tomó el pan y lo bendijo,  lo partió,  y les dio.
Lucas 24:31  Entonces les fueron abiertos los ojos,  y le reconocieron;  mas él se desapareció de su vista.
Lucas 24:32  Y se decían el uno al otro:  ¿No ardía nuestro corazón en nosotros,  mientras nos hablaba en el camino,  y cuando nos abría las Escrituras?»
Sólo el Espíritu Santo puede hacer que las Escrituras ardan en nuestro corazón, sólo él puede abrirnos los ojos para reconocerle, sin Jesús el AT testamento no se revela aunque lo esprima. Si lo confieso delante de los hombres, él también me confesará delante de otros:
«Mateo 10:32  A cualquiera,  pues,  que me confiese delante de los hombres,  yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.
Mateo 10:33  Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres,  yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.»


 Jesús dice que el AT da testimonio de él, a las Escrituras en esta porción se refiere al Pentateuco:
«Galatas 3:24  De manera que la ley ha sido nuestro ayo,  para llevarnos a Cristo,  a fin de que fuésemos justificados por la fe.»
La ley era la niñera, la institutriz, el ayo, la guía, que nos enseñaba normas de comportamiento para prepararnos para recibir al Mesías… nos llevaba a Cristo, al llegar a él tenía que saber que la Ley no salva, sólo Jesús puede. La aya, enseñaba a comer en la mesa, a saludar, después de determinado tiempo el infante podía entrar en sociedad. La ley nos preparó para llevarnos al Mesías.

La palabra de Dios es Cristo, es el Verbo, el que habitó entre nosotros, pero Las Escrituras son llamadas la palabra profética más segura,
«y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras,  las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios,  y útil para enseñar,  para redargüir,  para corregir,  para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto,  enteramente preparado para toda buena obra.
(2 Timoteo 3:15-17)»
La palabra profética no se refiere a predecir el futuro, ella anima, consuela, edifica. Cuando Jesús viene a la tierra viene a ser y a hacer lo que dice la palabra, porque él es la palabra profética más segura,  es decir, vino a animar, consolar y edificar. El testimonio de Jesús es el Espíritu de la profecía, Jesús es lo único que anima, edifica y exhorta:
«Yo me postré a sus pies para adorarle.  Y él me dijo:  Mira,  no lo hagas;  yo soy consiervo tuyo,  y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús.  Adora a Dios;  porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.
(Apocalipsis 19:10)»
Testificar de Jesús es el ánimo de la profecía y nada más.

Jesús dice pues, que el AT habla de él. El Espíritu Santo es único en su trabajo porque vino a mostrarnos quién es Jesús:
«Efesios 1:17  para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo,  el Padre de gloria,  os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,»
Este conocimiento es lo único que vale la pena, no sólo nos revela a Jesús, sino la necesidad que tenemos de él. Esta necesidad es vital en todos los aspectos de la vida. Jesús cumplió toda la ley y los profetas, todos los ellos apuntaban a Cristo, él tenía que cumplir lo que decían de él. La Ley dice «necesito a Jesús», los profetas dicen «ya viene». El Señor Jesús es quien dice ser: el Mesías. En la venida de Jesús se cumple el AT, es por esto que debe hacerse un nuevo pacto, y que este invalida al viejo:
«Hebreos 8:13  Al decir:  Nuevo pacto,  ha dado por viejo al primero;  y lo que se da por viejo y se envejece,  está próximo a desaparecer.»
El cumplimiento del AT, es el cumplimiento del AP (Antiguo pacto):
«Queda,  pues,  abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley),  y de la introducción de una mejor esperanza,  por la cual nos acercamos a Dios.
(Hebreos 7:18-19)»
El pacto vigente es el pacto de la sangre de Cristo. Si alguien dice que cree que Jesús fue un buen maestro nada más, está en problemas:
«No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre;  hay quien os acusa,  Moisés,  en quien tenéis vuestra esperanza. Porque si creyeseis a Moisés,  me creeríais a mí,  porque de mí escribió él. Pero si no creéis a sus escritos,  ¿cómo creeréis a mis palabras?
(Juan 5:45-47)»
Moisés hablaba de él, ellos decían le creemos a Moisés, pero si así fuera le creerían a Él, porque sólo está testificando lo que Moisés había dicho. En esos cinco libros Moisés escribió acerca del Mesías, no obstante:
«Pero el entendimiento de ellos se embotó;  porque hasta el día de hoy,  cuando leen el antiguo pacto,  les queda el mismo velo no descubierto,  el cual por Cristo es quitado.
(2 Corintios 3:14)»
Moisés será el acusador de ellos el día del juicio final, pues él escribió de Jesús.





Cada situación en el AT, es una foto de Cristo, todo está diseñado para que esto pase, es decir que cada pasaje en el NT, está escenificado en el AT. Este es un Ejemplo: Israel fue bautizado en la nube y en el mar, esto es tipo del bautismo en el Espíritu Santo y del Bautismo en aguas.
El maná es el alimento espiritual que comieron en el desierto, pero ese maná es sombra y figura de Cristo, el cual es el verdadero pan que descendió del cielo. La roca de la cual sale agua viva es Jesús, tal como lo dice Juan 7:38.





Cristo es la razón de ser de Moisés y los diecisiete libros de los profetas, sus vidas sólo tuvieron razón de ser cuando la dedicaron a la causa de Cristo. El propósito del nacimiento y vida de Abraham fue para el Mesías, la nación de Israel existe por él, y para él, se destaca una familia, la de David. El linaje de José y María, tenía un propósito, mostrar que Jesús era hijo de hombre, con un linaje conocido, el de David. Al terminar el libro de Malaquías se tiene una foto del Mesías.
El AT nos presenta al Señor Jesucristo, cuando el AT termina se tiene la fisonomía,
«Marcos 8:27  Salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo.  Y en el camino preguntó a sus discípulos,  diciéndoles:  ¿Quién dicen los hombres que soy yo?
Marcos 8:28  Ellos respondieron:  Unos,  Juan el Bautista;  otros,  Elías;  y otros,  alguno de los profetas.
Marcos 8:29  Entonces él les dijo:  Y vosotros,  ¿quién decís que soy?  Respondiendo Pedro,  le dijo:  Tú eres el Cristo.
Marcos 8:30  Pero él les mandó que no dijesen esto de él a ninguno.»
Toda religión sigue a un muerto, pero el Cristiano sigue a Cristo el hijo del Dios vivo:
«Mateo 16:16  Respondiendo Simón Pedro,  dijo:  Tú eres el Cristo,  el Hijo del Dios viviente.» [Los demás dioses están muertos]
Todos los caminos no conducen a Dios, pero todos los caminos conducen a Roma. Cuando los judíos comienzan a buscar al Mesías, ellos están a la expectativa, sin embargo, Pedro tiene la respuesta. Y esa respuesta es Jesús:
«De cierto,  de cierto os digo:  El que oye mi palabra,  y cree al que me envió,  tiene vida eterna;  y no vendrá a condenación,  mas ha pasado de muerte a vida.
(Juan 5:24)»
El Señor Jesucristo es mi esperanza, mi meta, mi fin, todo lo que hago es por él y para él. El camino verdadero es él:
«1Juan 5:13  Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios,  para que sepáis que tenéis vida eterna,  y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.»
Si leo y estudio la Biblia, pero debo creer lo que dice. Parte de la doctrina nóstica era que Jesús no era el hijo de Dios, y Juan escribe para aclarar justamente esto, y manda a que no nos dejemos mover de ahí…
«2Coríntios 11:4  Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado,  o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido,  u otro evangelio que el que habéis aceptado,  bien lo toleráis;»
Muchos predican a un Jesús bastante «acomodado», a un «Jesús amanerado», estas escrituras me advierten sobre el cuidado que debo tener al tolerar a «otro Jesús», uno pegado de la pared, o uno que no entró en el santuario sino hasta 1844, o a otro que no es sino un hombre más, dice, LO ESTÁS TOLERANDO.
La palabra de Dios me advierte de no tolerar a «otro Jesús», el Escudo del la Fe me ayuda a apagar todo dardo de fuego del maligno, puedo llevar cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, porque cuando comienzo a pensar en el Jesús correcto, sus pensamientos son mas altos que los míos y es por eso que los puedo llevar cautivos a la obediencia a Cristo, debo llevar escudo para apagar todo dardo, es necesario resistir al diablo y él huirá.
No debo dejarme «embolatar», debo decir, «muéstremelo en la Biblia», luego «muéstremelo en contexto». Los falsos cristos comenzarán a aumentar en los postreros tiempos, debo creer en la Biblia, pues en ella no hay lugar para opiniones personales.
«Gálatas 1:6  Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo,  para seguir un evangelio diferente.
Gálatas 1:7  No que haya otro,  sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.
Gálatas 1:8  Mas si aun nosotros,  o un ángel del cielo,  os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado,  sea anatema.
Gálatas 1:9  Como antes hemos dicho,  también ahora lo repito:  Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido,  sea anatema.» [Pedirle permiso a mi líder?, ojo con esto.]
Sólo hay un evangelio, los demás son falsos, las demás religiones son falsas, son engaño, toda manipulación es una falsedad, no es suficiente con decir «soy de Jesús» debe además «vivir a Jesús», debo ser inflexible sobre Jesús, no puedo moverme de ahí.
«Romanos 8:8  y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
Romanos 8:9  Mas vosotros no vivís según la carne,  sino según el Espíritu,  si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros.  Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo,  no es de él.
Romanos 8:10  Pero si Cristo está en vosotros,  el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado,  mas el espíritu vive a causa de la justicia.»
Señor, no es un título, Cristo es Dios manifestado en carne, hijo de Dios levantado de entre los muertos:
«Vino a Nazaret,  donde se había criado;  y en el día de reposo entró en la sinagoga,  conforme a su costumbre,  y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta Isaías;  y habiendo abierto el libro,  halló el lugar donde estaba escrito: Espíritu del Señor está sobre mí,
 Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;  Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;  A pregonar libertad a los cautivos,  Y vista a los ciegos;  A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro,  lo dio al ministro,  y se sentó;  y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles:  Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. Y todos daban buen testimonio de él,  y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca,  y decían:  ¿No es éste el hijo de José?
(Lucas 4:16-22)»
A los suyos vino pero los suyos no lo recibieron, se ve el menosprecio por él en el lenguaje usado. Era «el hijo del carpintero», no era la conclusión que deberían haber sacado.
«Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos,  las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo,  el Hijo de Dios,  y para que creyendo,  tengáis vida en su nombre.
(Juan 20:30-31)»

El NT es el cumplimiento de las Escrituras.

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